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Borja Martín
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Registrado: 16/03/2009

Según publican Enrique Peñalver, del IGME, Xavier Delclòs, del Departamento de Estratigrafía, Paleontología y Geociencias Marinas de la Universidad de Barcelona, y Carmén Soriano por parte del Sincrotrón de Grenoble en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, un equipo internacional de científicos ha descubierto cuatro hembras de insectos tisanópteros conservadas en ámbar en el yacimiento de Peñaferrada (Álava), en cuyos cuerpos se han encontrado granos de polen de gimnospermas, por lo que son la evidencia más antigua de la existencia de polinización realizada por insectos. La datación de estos restos se calcula entorno a hace unos 110-105 millones, por tanto pertenecen al Cretácico. Hasta ahora los restos más antiguos tenían unos 20 millones de años de antigüedad, y fueron encontrados también por Enrique Peñalver en la República Dominicana.

Las hembras de estos tisanópteros presentan una longitud total de menos de dos milímetros, y unos pelos cuya estructura se encontraba preparada para mejorar la captura y transporte del polen, cumpliendo así la misma función de los pelos que poseen las actuales abejas. "No lo sabemos con certeza, pero lo más probable es que llevaran el polen para alimentar a sus larvas. Ya se ha documentado que estos tisanópteros son insectos sociales y las madres son las encargadas de las guarderías", afirmó Enrique Peñalver.

Los insectos descubiertos han sido catalogados dentro de un nuevo género extinto, Gymnopollisthrips, en clara alusión a las gimnospermas, al polen y a los trips ( = orden de los tisanópteros), y se describen dos nuevas especies, Gymnopollisthrips minor y Gymnopollisthrips maior,  que pertenecen a una familia todavía existente, la Melanthripidae.
 

 

 

 

 

Los estudios indican que los Gymnopollisthrips eran un género con una alta implicación en las antiguas polinizaciones de los gimnospermas, seguramente con un nivel similar a los actuales polinizadores de angiospermas o magnoliofitas. La polinización por medio de insectos de los gimnospermas ( pinos, abetos, etc.) en la actualidad es muy extraña, sólo se conocen algunos casos en Australia, ya que esa misión es cumplida por agentes geológicos externos tales como el viento. Debemos recordar que en el Cretácico, los bosques todavía estaban constituidos principalmente por gimnospermas, y las angiospermas ( plantas con flores) eran una minoría. La estrategia polinizadora de los angiospermas se fue imponiendo desplazando así a los gimnospermas, dejando de ser los predominantes.

La técnica utilizada fue la digitalización mediante holotomografía de Sincrotrón en Grenoble, a través de la cual se generó una película de alta resolución con la que se pudo apreciar con mayor claridad y en 3D los restos fosilizados.

"Más interesante que la especie de la que se trataba era lo que llevaban a cuestas porque suponía la primera muestra de polinización", comentó Enrique Peñalver.

 

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Fuente:  el mundo.es y ecoticias.com