Sin respuestas
Borja Martín
Desconectado
Registrado: 16/03/2009

Hasta ahora se creía que algunas razas de perro tenían un origen muy antiguo, hasta que un grupo de científicos a nivel internacional, han analizado los genomas de perros modernos y lobos, y han publicado sus resultados en Proceedings of the National Academy of Sciences, demostrando que realmente no procedían de un antepasado muy antiguo común sino que son fruto del aislamiento geográfico que han podido sufrir. Se han realizado análisis ( SNPs) sobre varias muestras genéticas de lobos y 1.375 de perros domésticos de más de una treintena de razas.

No es la primera vez, ni será la última, que se plantean preguntas sobre el origen del Canis lupus familiaris tales como ¿ cuándo?¿cómo? y ¿ por qué?, aunque lo que si parece claro es que, la relación y colaboración con los seres humanos fue y es muy estrecha. Si bien es cierto que, hay evidencias de un origen temporal ( hace unos 15.000 años), este estuvo muy distribuido geográficamente ( Europa, Irak, China, Rusia, etc.). Los perros domésticos no alcanzaron todos los lugares en nuestro planeta hasta hace unos 1.400 años, y no fue hasta el siglo XIX cuando empezaron a aparecer realmente las razas modernas en Europa. Aunque algunas de ellas se parezcan mucho a las descritas en la época de los faraones egipcios o en los textos antiguos, los perros modernos son muy diferentes genéticamente a sus ancestros, incluso con los ejemplares que vivieron hace un par de siglos o tres. La causa de esto fue el excesivo mestizaje, de tal manera que a día de hoy se puede afirmar que ninguna raza actual puede denominarse antigua.

“Las razas que se consideraban antiguas no comparten un linaje directo con los primeros perros domesticados”, afirmó Greger Larson, líder del estudio, y científico del departamento de Arqueología de la Universidad de Durham. Carles Vilà, uno de los científicos españoles e investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), que ha colaborado en estos estudios genéticos, señaló que “es común preguntarse qué razas son las ancestrales, padres de todas las demás y especialmente cercanas al lobo. Este estudio muestra que no se puede hablar de razas ancestrales”.

 

 

Perro doméstico (Canis lupus familiaris ). Raza: Alaskan malamute /// Imagen de archivo

 

 

 

 

Se realizaron comparaciones genéticas de 14 razas que se consideraban que tenían un origen muy antiguo ( akita, alaska malamute, galgo afgano, husky, etc.) con restos fosilizados de perros, y se llegó a la conclusión de que  ninguna procede de regiones en las que se encontraron los restos antiguos de perros.“Estas supuestas razas antiguas provienen de zonas donde no había lobos ( como Australia y África). Además, los restos de perros encontrados en estas zonas fuera de la distribución del lobo son relativamente recientes ( de hace 1.000 y 2.000 años), mientras que en otras zonas se han encontrado restos de perros de hace 15.000 años”, afirmó Carles Vilà.

“Algunas razas como los basenjis, dingos y perros cantores de Nueva Guinea pueden parecer antiguas porque tienen una señal genética que es diferente de la mayoría de las razas europeas”, añadió Larson, por lo que considera que llamarlas antiguas “es inapropiado ya que la única razón por la que parecen antiguas es porque no han sido cruzadas recientemente con razas europeas”. Dichas razas se descubrieron en áreas distintas de donde se han encontrado restos de los ancestros salvajes del perro, el lobo gris ( Canis lupus), y las otras razas europeas procedían de regiones donde los perros llegaron recientemente.

Por tanto, parece claro que las razas antiguas se caracterizan por la ausencia de cruce con otras razas, y por el procedencia remota de cada una de ellas.

“Para la mayoría de las razas modernas este aislamiento solo se consiguió cuando se fundaron las sociedades caninas a mediados del siglo XIX e inicios del XX”, señala Vilà, y además  “todos los perros han experimentado una cantidad tan grande de cruces que ya no somos capaces de encontrar el camino de vuelta hacia sus orígenes y, probablemente, su comportamiento y su aspecto actual resultarían extraños para los antepasados humanos que vivieron hace sólo unos pocos siglos”.

A pesar de que las tecnologías para secuenciar el ADN han evolucionado exponencialmente en los últimos años, hasta ahora “los estudios genéticos de las razas modernas no han sido capaces de explicar la historia del origen de la domesticación de los perros”, declaró Larson, y todo debido al mestizaje.

Greger Larson tiene muy claro que se debe seguir investigando: “No podemos basarnos únicamente en estudios sobre los perros modernos para explicar el origen de los canes, pero las nuevas técnicas que están ahora disponibles (incluidas las de antiguo ADN), pronto podrían responder a estas cuestiones fundamentales”.

Carles Vilâ parece estar de acuerdo con Larson: “el estudio genético de perros modernos no es suficiente para investigar el origen de las razas”.

 

 

Podéis ampliar la noticia aquí y aquí.

Fuentes: agenciasinc.es y abc.es

 

 

P.D: Gracias Miguel Duro por avisarnos de la noticia.:wink: